¿Qué es una cooperativa?

Hoy vamos a hablar de una de las organizaciones empresariales más comunes que existen junto a la Sociedad Limitada y la Sociedad Anónima, que es la Cooperativa.

Una Cooperativa es, básicamente, una empresa que está conformada de forma absolutamente igualitaria por los miembros que la crearon, y que son los que establecen su ambición, necesidades y normas bajo las cuáles dirigirlas y controlarlas.

Una de las reglas básicas entorno a las cooperativas es que no existe diferencia alguna entre las personas que la conforman, es decir, no hay ninguna jerarquía.

La realidad de la toma de decisiones es que se hace bajo el concepto de un miembro, un voto, y por tanto la opinión de todas las personas vale exactamente lo mismo. Profundizando un poco más en esto, no existe diferencia ninguna entre los miembros sea cual sea el capital que cada uno de ellos haya aportado en el inicio del proyecto.

El objetivo de una cooperativa, de forma general, siempre será crear una empresa sostenible y dar la posibilidad a todo el mundo de poder formar parte de un proyecto común independientemente a sus posibilidades económicas.

Las obligaciones de una cooperativa

Es evidente que una estructura en la que la participación de cada una de las personas que la conforman es tan relevante, debe haber una serie de obligaciones (y también de derechos) que rijan el buen funcionamiento de la cooperativa.

Estas obligaciones no son subjetivas ni dependen de las decisiones de cada cooperativa, sino que están reflejadas en el artículo 15 de la Ley 27/1999 donde se habla principalmente del respeto a lo que el Estatuto de la cooperativa dice: el deber de hacer los pagos correspondientes para el mantenimiento de la empresa, la defensa por parte de todos los socios de la cooperativa y de sus decisiones y posibles secretos, así como seguir teniendo cierta responsabilidad durante los siguientes cinco años de una supuesta baja voluntaria por parte de alguno de los miembros de la cooperativa.

¿Cuáles son las diferencias entre una cooperativa y una empresa?

Podríamos decir que se trata de conceptos prácticamente opuestos, ya que los pilares fundamentales sobre los que se basa la idea de cooperativismo, son los contrarios a los que se suelen emplear en las empresas de capital.

La principal diferencia es que en una empresa al huso, no existe esa estructura igualada en la que todas las personas son iguales y tienen la misma capacidad de decisión, sino que existe una estructura jerarquizada donde hay personas que toman más decisiones que otras según el poder y la importancia que tienen en la empresa (también según la cantidad de capital que hayan puesto al inicio). 

Esta diferencia en la escala jerárquica, donde efectivamente existen personas principales que dirigen la empresa, y otras que acatan las órdenes necesarias para llevar la labor, también se ve reflejada en las ganancias económicas, pues tampoco existe una igualdad salarial entre todas las personas que conforman la empresa como en el caso de la cooperativa.

Tipos de Cooperativa

Existen varios tipos de cooperativas que sobre todo se dividen por razones que nos dan las formas específicas que ellas mismas dictaminan cuando se conforman, y también por razones que nos da la Ley general que las describe.

Los tipos de cooperativa más comunes son: Las cooperativas de trabajo asociado, las cooperativas de crédito, las cooperativas agrícolas o agrarias, las cooperativas de consumidores y usuarios (también llamadas cooperativas de consumo) y por último las cooperativas de servicios.

Cooperativas de trabajo asociado

Una cooperativa de trabajo asociado debe estar formada por tres personas como mínimo según lo que recoge la Ley 27/1999

La idea por la cual se puede conformar este tipo de cooperativas es que las personas que forman parte de ella se puedan ayudar entre sí a encontrar trabajo, y además compartan todos los gastos derivados del lugar de trabajo, la producción, los materiales y un largo etcétera. De esta forma, pueden conseguir mayor beneficio económico.

Cooperativas de crédito

Las cooperativas de crédito son sociedades mercantiles privadas, es decir, entidades bancarias que atienden exclusivamente las necesidades financieras de sus socios.

De la misma forma que un banco, las cooperativas de crédito se dedican a promover y preservar el ahorro de las personas que la conforman, y también ofrecer préstamos a estas mismas personas. Sin embargo, siempre deben tener una función social, un carácter local que haga que lo que se protege es el dinero de las pocas personas asociadas.

Cooperativas agrícolas

En artículos anteriores hablábamos del mercado de la competencia perfecta donde las personas que lo conforman deben de ofrecer artículos o servicios con características muy similares, y pusimos de ejemplo al mundo agrario, pues normalmente son personas con un trato estrecho entre ellas que saben ponerse de acuerdo entre sí. Por ello existen también las cooperativas agrícolas o agrarias, donde muchas personas que se dedican a la agricultura y también a la ganadería se ponen de acuerdo y forman un proyecto común en el que apoyarse entre todos

Cooperativas de consumidores y usuarios

La cooperativa de consumidores y usuarios parte de la idea y deseo de obtener un suministro de bienes comunes o consumo que sea dado a los socios y personas que formen parte del proyecto. De esta forma, los miembros de la cooperativa ponen en común las necesidades y servicios que necesitan de forma común, y reúne la información necesaria para conseguirlo de una manera que beneficie a todos. 

Cooperativas de servicios

Es un tipo de cooperativa que tiene mucho en común con la cooperativa de trabajo asociado, pero en lugar de ser exclusivamente personas físicas, también puede tratarse de una asociación de personas jurídicas. Esto quiere decir que la cooperativa de servicios surge de la unión de personas titulares de empresas o explotaciones industriales a las que de nuevo les interesa dialogar para poder focalizar juntos el beneficio común.

Ejemplos de cooperativas

Como veníamos diciendo, normalmente las cooperativas surgen en un núcleo pequeño y local en el que las personas que se conocen y conocen las expectativas y forma de trabajar de algunas de las personas que les rodean se asocian para poder compartir gastos y encontrar el objetivo común que traiga a todos beneficios.

Es por ello que prácticamente cualquier asociación en cualquier área profesional podría ser un buen ejemplo de las ventajas y características de una cooperativa. Como decíamos, uno de los campos en los que más se suele dar la existencia de cooperativas es en el ámbito agrario.

Esperamos que hayáis podido entender un poco más qué son las cooperativas y cuáles son sus ventajas e inconvenientes con respecto a otros tipos de empresas. Si tenéis cualquier duda, no dudéis en escribirnos en comentarios.

¡Hasta la próxima!

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